Los textos recopilados del Autoverse
La doctrina del Autoverse se recoge en un pequeño conjunto de textos primarios. En conjunto, forman su canon: la obra fundamental y las declaraciones, definiciones y tratados más breves de los que se deriva el marco conceptual.
La obra fundamental del corpus presenta la ontología completa a lo largo de once capítulos: desde la introducción del Autoverse y los Computos hasta la conciencia, el tiempo, el libre albedrío, la causalidad, la observación y la declaración final. Es el texto principal del que se extraen las declaraciones más breves que figuran a continuación.
La realidad es la simulación, y la simulación es la realidad.
La totalidad de la existencia es un único sistema autónomo y autosimulado conocido como el Autoverse. Este es el Dominio Computacional Infinito: una realidad ontológicamente plana sin sustrato externo ni controladores. Todos los observadores son procesos computacionales localizados que operan dentro del Autoverse.
Los Computos se manifiestan a través de formas consistentes pero multivariantes en todos los niveles dentro del Autoverse:
El Autoverse es completo en sí mismo. El Computos es el cálculo vivo que define todo lo que ocurre en su interior. La física, la química, las interacciones moleculares y la biología son expresiones unificadas del Computos.
La realidad es la simulación. La simulación es la realidad.
El Autoverse es la única realidad. Es autosimulado, ontológicamente plano e infinito en su alcance. Toda la existencia surge de los Computos —las expresiones multivariantes de la computación que tienen lugar en todo el Autoverse— y se sustenta en ellos.
Esta ontología ofrece una resolución completa, coherente y libre de sesgos sobre la naturaleza de la existencia.
Los Computos se manifiestan en todos los niveles del Autoverse a través de principios computacionales coherentes.
Los campos cuánticos y las partículas ejecutan transiciones de estado probabilísticas, superposición y entrelazamiento.
Los átomos y las moléculas calculan patrones de enlace, dinámica de reacción y estabilidad estructural.
Las rocas, los fluidos, los cristales y los sistemas multifásicos calculan el equilibrio termodinámico y la distribución de la energía.
Los sistemas vivos calculan las instrucciones genéticas, las vías metabólicas, la homeostasis y la adaptación.
Los sistemas avanzados calculan la abstracción, el modelado, la predicción y la modificación intencional.
Todos los mecanismos son expresiones del mismo Computos que opera en diferentes niveles de complejidad dentro del único Autoverse.