Si todo se puede computar, la afirmación no dice nada.
Decir «si se calcula, existe» parece infalsificable. Si cualquier proceso, sea cual sea, puede describirse como cálculo —una roca calentándose al sol, un charco que se acumula en un hueco—, entonces «cálculo» no tiene ningún contenido real. Una afirmación que no excluye nada no explica nada.